Amarillos, anaranjados, azules o violáceos, rojos, negros... cualquiera que sea el color que adquiera el fruto al madurar siempre será brillante, atractivo, sugerente y apetitoso, porque la principal misión de un fruto es atraerse al comensal, que será el encargado de dispensar las semillas y por tanto de la continuidad de la especie. Algunos auténticas delicias para el hombre, otros mortalmente venenosos, por eso es muy importante reconocerlos y distinguirlos sin la menor duda. Por eso aparecen en esta guía siempre fotografiados de modo que se distingan claramente hojas y otros elementos de las plantas que los sustentan, lo cual junto a los detalles más significativos, explicados en el texto, hacen que sea relativamente fácil saber la especie de que se trata. Otros datos de este libro:
Edición: 1ª Plaza de Edición: Zaragoza Encuadernación: Rústica Idioma: Castellano Materia:Flora y fauna
Cerrada SL. C.I.F.: B-28038115
Inscrita en el Registro de Madrid, Tomo 4717 / Hoja M-77467 / Folio 1.
Horario: Lunes a sábado de 10 a 14h y de 16:30 a 20:30h.